AGRESIVO Y PENDENCIERO

Era una noche de abril del cuatro, y Diago se encontraba ante el bar. Estaba en El Casco, pero no había mirado el nombre, ni falta que hacía, pues ya había visto desde fuera que allí dentro estaba el hombre que buscaba.Diago llevaba el pelo un poco largo, hasta el cuello, un poco desmarañado, como le gustaba, y largo tiempo que lo llevaría así. Tenía una nariz ligeramente grande, aunque sin llegar a ser aguileña, la cual le venía de familia. Sus cejas negras iban a juego con su pelo, el cual no desentonaba con sus ojos marrones. Medía uno setenta y poco. Llevaba una cazadora clara…

1 Comment

  1. Posted 27 Octubre 2009 at 13:39 | Permalink

    Hola, esto es un comentario.
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