Monthly Archives: Octubre 2009

El día de la presentación

Aquí podéis verme el día de la presentación, 18 de Julio de este año.

Imagen de Martín Cativiela, joven escritor zaragozano

Imagen de Martín Cativiela, joven escritor zaragozano

Y pensar que me perdí los canapés.

Justicia

¿Qué es la justicia para vosotros?

Bien, os daré mi opinión.

No existe, es poco mas que un concepto humano pues la misma naturaleza es injusta permitiendo que unos animales sean comidos por otros. Ella busca el equilibrio.

Eso si que es algo cierto, y es por ello que los humanos hemos concebido el concepto de justic, buscando con ello mantener el equilibrio entre los componentes de una y más comunidades que hasta dia de hoy no han hecho si no crecer.

Corrupción, asesinatos, hambre…

Estas lacras existían ya cuando el oficio más antiguo y aquí siguen. La tierra sigue girando.

Nos empeñamos en pensar que algún tipo de fuerza, energía o entidad se encargará de poner a los responsables en su sitio, pero al menos la lógica nos dice que no va a ser necesariamente así.

A menos que apliquemos el principio de acción-reacción, pero con ello nos estamos metiendo en física.

¿Que podemos hacer en estos casos? Bien, Wayne W. Dyer nos dice en su libro, Tus Zonas Erróneas, que podemos hacer dos cosas. Bien aceptar las cosas tal y como son o en el caso de que podamos tratar de hacer algo por mejorar aunque sea un poco la situación.

De nada sirve preocuparse. ¿Qué conseguimos haciéndolo? Nada, quedarnos inmóviles y frustrados.

Por si no os habíais fijado ya teneís disponible en esta página el primer capítulo de mi novela, Noches de Zaragoza, para que podáis abrir boca y decidir si queréis la obra completa.

AGRESIVO Y PENDENCIERO

Era una noche de abril del cuatro, y Diago se encontraba ante el bar. Estaba en El Casco, pero no había mirado el nombre, ni falta que hacía, pues ya había visto desde fuera que allí dentro estaba el hombre que buscaba.Diago llevaba el pelo un poco largo, hasta el cuello, un poco desmarañado, como le gustaba, y largo tiempo que lo llevaría así. Tenía una nariz ligeramente grande, aunque sin llegar a ser aguileña, la cual le venía de familia. Sus cejas negras iban a juego con su pelo, el cual no desentonaba con sus ojos marrones. Medía uno setenta y poco. Llevaba una cazadora clara…


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