Fe

¿Está mal no creer en Dios? ¿O es al revés?

Yo pienso que está bien creer en algo, aunque los demás crean que es una estupidez.

Sobre todo si los demás creen que es una estupidez. Al menos así sabes que no lo haces por moda o presión de los demás.

Bien, vamos a hablar sobre Dios, y no me preguntéis si hablo quizá de Alá o Yavhe, porque según los respectivos libros las tres identidades pertenecen a una misma entidad.

Buen punto para empezar, esos bonitos libros. No se vosotros, pero por muy divina que fuese la inspiración que llevó a escribirlos fueron manos humanas las que originalmente lo hicieron y posteriormento los… corrigieron.

Y menos constante aún que la tinta es la palabra del hombre.

No estoy diciendo que debáis desconfiar de todo, simplemente que debemos sopesar y valorar lo que nos dicen y apreciarlo como opinión, pero sin darle un valor absoluto como cierto o falso.

Nada es absoluto, todo es relativo. Y más lo concerniente al ser humano.

Todo vuestro.

Aborto

Un tema de actualidad.

Bien, haré un breve comentario al respecto.

¿Qué me parece? Preferiría que no se hiciera, pero tampoco es algo que me haga tirarme de los pelos.

Simplemente opino que se puede hacer algo con esos humanitos que no llegan a nacer.

¿Asesinato? No se, hay quien considera la pena de muerte justicia.

Puede que lo sea, pero la definición de asesinato que leí decía que consiste en matar a alguien de forma premeditada. Vamos, con conocimiento de causa. Y no nombraba excepciones a eso.

Que conste que matar en defensa propia es algo fortuito. O suele serlo.

Si, parece que aborto entra en la definición.

¿Humanos? Vale que no están formados del todo, pero hay quien nunca llega a estarlo.

¿Vivos? Pues si que lo están que yo sepa. También puedo estar equivocado.

¿Qué soluciones tengo en mente? Eso os lo diré otro día.

Nocturna

Hoy voy a hablaros de la novela que han escrito Guillermo del Toro, famoso director de cine, y Chuck Hogan, conocido escritor del otro lado del gran charco.

De temática vampírica, ésta obra nos muestra unos habitantes de la noche terroríficos y alejados de la tendencia actual.

La historia trata sobre una plaga que se extiende silenciosa por Nueva York, la ciudad que nunca duerme, y de como un peculiar grupo de gente corriente debe arreglárselas para impedir el desastre mientras los hilos se mueven en las tinieblas.

Debo decir que me ha gustado mucho, salvando una pequeña gran pega. En la sinopsis te desvelan el misterio de las primeras doscientas páginas, lo cual hace que esa parte, aunque muy trabajada, se haga cuesta arriba, pero una vez pasado ese bache aún nos queda más de medio libro por el cual yo al menos pude deslizarme con placer e intriga.

Culpabilidad

Hoy comentaré otra de las enseñanzas de Wayne W.  Dyer.

¿De qué sirve sentirse culpable? ¿Alguna vez os habéis parado a pensarlo?

Claro, nos ayuda a no hacer cosas malas. Pero, ¿y una vez hechas?

Has hecho algo y te sientes culpable por ello, ¿qué consigues haciéndolo?

Nada.

El hecho de sentirnos culpables nos inmoviliza, nos mantiene atrapados en un acontecimiento pasado que no puede ser cambiado.

Bien, éste señor nos da similares opciones que con la necesidad de justicia, aceptar los hechos tal y como han ocurrido y que no podemos cambiarlo y buscar la forma de no repetirlo en el futuro.

Esto, amigos mios, espero que os ayude a dar un paso adelante en el camino hacia la felicidad, el cual no es corto ni fácil, pero si posible.

El día de la presentación

Aquí podéis verme el día de la presentación, 18 de Julio de este año.

Imagen de Martín Cativiela, joven escritor zaragozano

Imagen de Martín Cativiela, joven escritor zaragozano

Y pensar que me perdí los canapés.

Justicia

¿Qué es la justicia para vosotros?

Bien, os daré mi opinión.

No existe, es poco mas que un concepto humano pues la misma naturaleza es injusta permitiendo que unos animales sean comidos por otros. Ella busca el equilibrio.

Eso si que es algo cierto, y es por ello que los humanos hemos concebido el concepto de justic, buscando con ello mantener el equilibrio entre los componentes de una y más comunidades que hasta dia de hoy no han hecho si no crecer.

Corrupción, asesinatos, hambre…

Estas lacras existían ya cuando el oficio más antiguo y aquí siguen. La tierra sigue girando.

Nos empeñamos en pensar que algún tipo de fuerza, energía o entidad se encargará de poner a los responsables en su sitio, pero al menos la lógica nos dice que no va a ser necesariamente así.

A menos que apliquemos el principio de acción-reacción, pero con ello nos estamos metiendo en física.

¿Que podemos hacer en estos casos? Bien, Wayne W. Dyer nos dice en su libro, Tus Zonas Erróneas, que podemos hacer dos cosas. Bien aceptar las cosas tal y como son o en el caso de que podamos tratar de hacer algo por mejorar aunque sea un poco la situación.

De nada sirve preocuparse. ¿Qué conseguimos haciéndolo? Nada, quedarnos inmóviles y frustrados.

Por si no os habíais fijado ya teneís disponible en esta página el primer capítulo de mi novela, Noches de Zaragoza, para que podáis abrir boca y decidir si queréis la obra completa.

AGRESIVO Y PENDENCIERO

Era una noche de abril del cuatro, y Diago se encontraba ante el bar. Estaba en El Casco, pero no había mirado el nombre, ni falta que hacía, pues ya había visto desde fuera que allí dentro estaba el hombre que buscaba.Diago llevaba el pelo un poco largo, hasta el cuello, un poco desmarañado, como le gustaba, y largo tiempo que lo llevaría así. Tenía una nariz ligeramente grande, aunque sin llegar a ser aguileña, la cual le venía de familia. Sus cejas negras iban a juego con su pelo, el cual no desentonaba con sus ojos marrones. Medía uno setenta y poco. Llevaba una cazadora clara…


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